Hay que ver…
Casi cuatro meses sin pasar por aquí…
¿Te das cuenta, chaval? Al fin y al cabo, esto es una suerte de catarsis que, egos aparte, no tengo mucho interés en que se lea más o menos. Al menos lo que escribo hoy. Porque te lo escribo a ti. Única y exclusivamente. Toleraremos que alguien se cuele de rondón, pero esto es entre nosotros. Cara a cara. Frente a frente. Carácter contra carácter, como siempre.
Sigo apostando por ser de esa mitad más uno que ve que las cosas mejorarán. Aunque ahora, ya no tengo la seguridad de antes. Pero, qué coño… Hemos venido a jugar, ¿no? A vivir, que dicen otros. Pues, a por todas.
Es verdad, las cosas han cambiado un poco. Ya no tengo a quién acudir si se estropea algo en el baño, a quién pedir consejo si fallan conexiones eléctricas ni a quién no hacer ni puñetero caso en las ocasiones anteriores, ni en otras muchas.
Es complicado ir al campo solo. Los colores siguen siendo el blanco y el violeta. Eso me lo enseñaste bien. Va debajo de la piel y no se borra. ni con lejía. A veces me acompañan. Escuece menos, pero sigue sin ser lo mismo.
Tiramos para delante, brindamos, reímos… Felicitamos el año y todas esas zarandajas porque, dramas aparte, a todo el mundo le va a tocar en algún momento. Así que mejor celebrarlo mientras podamos.
Eso sí, si antes éramos una piña ahora somos un piñón. Parecemos una comuna. No nos dejamos solos ni a sol ni a sombra. Eso también se aprende de la familia y con los años. Cada una tiene sus costumbres, pero a mí me tocaron las buenas.
Y así pasamos los días, como si todo quedase atrás porque la inercia, bendita ella, te lleva a seguir caminando.
Pero a veces, solo a veces, echamos un vistazo atrás y… Vaya… Que se te queda el cuerpo como a mi los ojos escribiendo esto: de aquella manera. Pero bien sabes que será solo un momento, una debilidad pasajera, sana y lógica. Y al instante siguiente, para delante, siempre para delante.
Poco más, que ya lo estarás viendo todo en Cinemascope desde ahí arriba. 
Tranqui, que de esto me ocupo yo.
Un abrazo, chaval,
Imagen extraída y editada de desmotivaciones.es
Doctor Brown

Doctor Brown

Iba para inventor en los 50. Me quedé en el intento de escribir algo interesante. Vive y no dejes morir... de aburrimiento.

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