Cine

Ted… o sexo, drogas y rock&roll con un colega suave

Por 8 de septiembre de 2012 agosto 3rd, 2020
Hola de nuevo, pequeños y avezados aprendices. Espero que vuestro reencuentro con la vida rutinaria laboral haya sido lo menos duro posible. Como yo soy un jubileta que cobra del gobierno (por ahora, aunque no me fío…) dedico la mayor parte del día a rebuscar entre esas cosillas culturales que tanto nos atraen por si hay algo de lo que merezca la pena hablar con vosotros.
Ayer estuve viendo el nuevo invento americano para sacar la pasta a la poca gente que queda en el mundo que sigue acudiendo a una sala de cine. Por cierto, voy a hacer un inciso: no seré yo el que diga que la entrada del cine es barata o cara, ni el que tenga que decirle a nadie que vaya a una sala a ver una película y que le toque al lado una panda de post adolescentes comiéndose una pizza (que sí, ahora también se venden en los cines). Pero amigos, no seáis necios y digáis que se ve igual en el salón de vuestras casas y que así no os molesta nadie. Hay multitud de salas y horarios, descuentos y días para cruzarte con la menor gente posible y estar más a gusto que en brazos. Si no quieres ir porque prefieres gastarte la pasta en vicios más mundanos, lo dices. No pongas la excusa de que el cine es muy caro. Lo que sí son caros son los productos que allí se venden: palomitas, refrescos, etc… Pero siempre puedes decirle a tu novia o esposa que lleve un bolso grande (que siempre tienen) y guardar allí los ronchables.

Volvamos al tema: Ted. El film está dirigido por Seth MacFarlane, el responsable de la serie de TV Padre de familia. Y eso es exactamente lo que nos entregan durante hora y media: chistes gruesos sobre la hipocresía de la vida, sobre cómo pasar un día con los colegas sin dar ni golpe y pasar de madurar porque es muuuuy aburrido. Incluso la moraleja final nos deja una sensación de: sí… pero ser un desgraciado mola.
Está protagonizada por Mark Wahlberg haciendo de Mark Wahlberg… porque este chico últimamente siempre hace de sí mismo. Es como Resines, borda su papel, pero siempre hace de Resines. La voz de Ted en español es de Santi Millán. Y confieso que no está mal. Y eso que es un tío al que, como actor y/o colaborador de programas «graciosos», odio profundamente. Y como chica de la peli: Mila Kunis. Aquí quedaría muy bien aquello que decía el personaje de Janice en la TV serie Friends: Ooooohhhh… Diooooosss… Míooooo…… Hemos podido verla en oras producciones semejantes como Con derecho a roce o con más enjundia como Cisne negro. Es adorable. No sé si llega aún a las cotas de majestuosidad de mi idolatrada Shannyn Sossamon pero está cerca.
El guión, como he dicho, versa sobre la dificultad de un adulto para dejar atrás su vida de teenager sin preocupaciones ni responsabilidades. Más aún cuando convive con un oso de peluche al que un deseo mágico dio vida cuando era un crío y que ha crecido a su lado convirtiéndose en el equivalente a un amiguete depravado, obseso, ligoncete, yonqui, vago y liante. Vamos, lo que todos alguna vez hemos tenido a nuestro lado (o hemos sido) y un día decidimos apartar (o dejar de ser) para llevar una vida normal (que también tiene su punto porque lo otro es un no parar).
¿Un consejo? Pues depende de lo que tengan que hacer. Les aseguro que se van a reír. Ahora, si son modositos y se escandalizan con el video de la concejala de Los Yébenes mejor quédense en casa y ricen el rizo viendo durante horas un programa de basura concentrada como Sálvame DeLuxe, que ahí no dicen nada del otro mundo (ésto, para los que no lo pillen, es una ironía total).
En resumen: hay momentos para reírnos de nosotros mismos, o de lo que fuimos, o de lo que vemos que algunos siguen siendo. Y no nos tomemos la vida tan en serio porque puede venir un oso de peluche bastante cochino a cantarnos las cuarenta y explicarnos que cada uno decide su camino.
Doctor Brown

Doctor Brown

Iba para inventor en los 50. Me quedé en el intento de escribir algo interesante. Vive y no dejes morir... de aburrimiento.

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